Hay momentos en los que el dolor es tan grande que empiezan a aparecer pensamientos de no querer seguir o de que nada merece la pena. A veces también preocupa alguien cercano que habla de hacerse daño o de desaparecer, y no se sabe muy bien cómo ayudar. En este espacio tratamos estas ideas con la seriedad y el cuidado que merecen, buscando juntos apoyo, seguridad y nuevas formas de sostener el sufrimiento.