Hay vivencias que, aunque hayan ocurrido hace años, siguen doliendo como si fueran recientes. A veces aparecen reacciones muy intensas ante situaciones que parecen pequeñas y cuesta entender por qué se activan tanto. En el espacio terapéutico exploramos esas experiencias con respeto, ayudando a que la herida pueda ser mirada, entendida y, poco a poco, reparada.